Mi feminidad

Para escribir este artículo necesito volver más atrás en el tiempo.
Empece a tener la regla a los 12 años. Era una niña muy deportista, muy delgada y que se comía de todo en la mesa y en la vida.

El primer mes de tener la regla todo fue muy bien, aprendí como cualquier mujer a como se llevan esos días.El segundo mes empece a tener muchos dolores durante varios días. Me explicaron que esos dolores son normales y que vienen con la regla y se van con ella.

Las mujeres de mi familia me explicaron que ellas pasaron por lo mismo. Que hay mujeres que no tienen dolores, pero las mujeres de nuestra familia si. ¡¡¡Que fuerte lo que me espera!!!

Esas palabras no me ayudaron mucho, la verdad, solo entender que cada 21 días iba a estar mal.

Mis dolores eran tan grandes que no podía esos días dormir en la cama. Dormía sobre el suelo con calor en la barriga. Muy practico, ¿verdad? Además en mi casa no se hablaba mucho de esas cosas. Los días que tenía esos dolores mi madre me contaba que ese dolor era muy fuerte pero nada comparado con el parto. Mi madre ha tenido solo un parto que no fue fácil por muchas circunstancias. Así que cada mes se hablaba del tema.En realidad me gustaba oírlo para entender lo que me podía pasar y cada vez lo quería menos.

No sé muy bien a que edad, sería sobre los 15 ó 16 años, decidí no tener hijos por no pasar por ese dolor.

Para aliviarme los dolores a partir de los 13 años el ginecólogo me receto unos anti conceptivos que la verdad me permitían dormir en mi cama y hacer una vida relativamente normal.

Te lo comento para que veas que mi cerebro decidió en una época de mi vida no tener hijos y mi cuerpo recibió tratamiento para no quedarme embarazada durante más de 10 años sin interrupción.Y de un día al otro mi mente cambia, quiere tener un bebe, pero con miedos por si acaso iba a pasar por lo mismo que mi madre. Mi cuerpo, aunque ya no recibía tratamiento, no podía entender nada.

En conclusión, lo que aprendí con esta experiencia y después a lo largo de mis estudios e investigaciones, es que si te preparas mentalmente a una cosa, no puedes de un día al otro cambiarlo todo. Es como la vida misma, Roma no se hizo en un día.Además si no preparas tu mente y tu cuerpo al 100% del cambio es imposible que suceda este cambio.

También ahora, después de 30 años aprendí que pasé lo que pasé no olvides nunca que eres una mujer preciosa y que tengas la regla o no, no cambia nada, sigues igual de guapa, inteligente, valiosa. Eres mujer y no lo tienes que esconder a nadie, y sobretodo a ti misma. No te avergüences de quien eres.Vive. Disfruta.


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